Noticias Geniales

¡Cuidado, estos alimentos navideños pueden ser muy peligrosos para tu perro!

Autor original "La Razon"

Existe cierto debate entre quiénes consideran a los perros animales omnívoros y quienes los consideran carnívoros no estrictos (lo que les diferenciaría de los gatos). Las opiniones sobre este tema son muy variadas y podemos encontrar pruebas que secunden a una u otra facción. Lo que ya no genera disputa alguna a estas alturas del debate, es que hay algunos alimentos que deben estar terminantemente prohibidos para nuestros amigos caninos. Y algunos de ellos no son demasiado conocidos… así que, si eres de los que acostumbras a reservar las sobras para dar de comer a tu perro, será mejor que estés pendiente de esta lista:Los alimentos de la familia allium, es decir, la cebolla, los puerros, las cebolletas o el ajo; pueden ser tóxicos para el sistema digestivo del animal. Cuando un perro ingiere uno de estos alimentos, puede generarse un daño en los glóbulos rojos, que son los encargados de transportar el oxígeno desde los pulmones hacia los tejidos de todo el cuerpo.Y lo normal es que el organismo del perro responda y experimente un aumento de la frecuencia cardiaca y respiratoria, anemia, gastroenteritis (que puede ser de gravedad), y con decaimiento y falta de energía, (…). Evidentemente, el tamaño del perro influirá en la gravedad de la intoxicación… no es lo mismo que un perro de 10 kilos coma la misma cantidad que uno de 30.Los perros suelen disfrutar mucho de casi cualquier queso, pero no tienen mucha lactasa en su organismo, por lo que no digieren demasiado bien la lactosa, y puede provocarles dolor estomacal y diarrea. En realidad, los únicos mamíferos que toleran los lácteos en estado adulto son los gatos y los humanos… y ni siquiera todos los humanos, de hecho, algo más del 90% de la población asiática es intolerante a la lactosa.Este problema se ve además agravado con los quesos azules, como el Roquefort o el Gorgonzola. Estos quesos contienen una potente neurotoxina llamada Roquefortina C. Si bien el organismo humano no sufre ningún efecto adverso al ingerir esta sustancia, no es así en el caso de los perros. Puede causar fiebre, vómitos, diarrea y convulsiones.Si estás pensando celebrar el año nuevo dándole uvas a tu perro con las campanadas… mejor ni lo intentes. Y lo mismo podemos decir con las pasas. Estas dos frutas pueden generar fallos renales. Y por algún motivo que nadie sabe concretar, las pasas resultan más tóxicas que las uvas. Es algo con lo que hay que tener un cuidado especial, porque muchas suculentas recetas navideñas llevan uvas y pasas… y en algunas ocasiones, los quesos azules de los que ya se ha avisado por contener Roquefortina C, también contienen estas frutas.No hay ninguna justificación para darle alcohol a un perro. Aunque siempre hay alguno que lo encuentra divertido… por lo que, si sucede en nuestra presencia, es importante que lo paremos o lo denunciemos. Porque los perros son mucho más sensibles al etanol que nosotros; lo que -unido a su menor tamaño- puede dar lugar rápidamente en una situación francamente peligrosa. Puede sufrir vómitos, diarrea, depresión del sistema nervioso central, dificultades respiratorias, convulsiones, temblores, bajada de azúcar, coma e -incluso- la muerte.Los perros adoran el chocolate… eso no es una sorpresa. El problema es que el chocolate no le tiene ningún aprecio a los perros… y supone una amenaza de primer orden para la salud de nuestros perros. Y es que, el chocolate, tiene un alto contenido en teobromina, que es un estimulante bastante tóxico para el organismo canino. Cuanto más oscuro el chocolate, más contenido en teobromina. En general, podemos decir que los dulces no son recomendables para los perros, porque -además del alto contenido en azúcar- pueden contener un alto contenido xilitol, que es un edulcorante que también puede hacer daño a su salud. No todas los frutos secos son tóxicos para los perros, pero las nueces de macadamia y las nueces negras pueden provocar graves consecuencias para el perro, ya sean crudas o tostadas. Afectan directamente al sistema nervioso central y actúan bruscamente pasadas 24 horas de la ingestión. Los síntomas clínicos incluyen depresión, vómitos, ataxia, temblores, dolor abdominal, rigidez, y se observan con facilidad mucosas pálidas o anémicas. Aunque los efectos iniciales son graves, el consumo de nueces de Macadamia no es mortal

Continúa leyendo este artículo en "La Razon"