Guía para tu gato

Guía máxima para entender el comportamiento de tu gato

¡Hola Gloggeros!

¡Ojalá entendiéramos qué nos quiere decir nuestra mascota y que su comportamiento sea más fácil de entender! Nuestro gato se comunica con nosotros constantemente ya sea a través del maullido, la posición de la cola, el ronroneo… Solo tenemos que saber interpretarlo para saber qué nos quiere decir en cada momento.

Vamos a darle una mirada a los principales comportamientos de nuestros gatos para que así entendamos mejor ese misterioso silencio de los gatos que tantos secretos deben tener, pero que si le prestas atención con seguridad comenzarás a masterizarte en tu mascota… Vamos allá!!

Gato relajado

Lo más normal es que nuestro minino se la viva relajado. Así pasará la mayor parte del día.

Puede que esté enroscado, totalmente estirado, acurrucado con nosotros o con la cabeza levantada y las patitas recogidas. Si se relaja por completo tendrá los ojos cerrados aunque no esté durmiendo. Sus orejas estarán en posición vertical y según los ruidos que capte las irá moviendo. Está relajado, pero siempre alerta.

Gato atento

¿Qué está mirando mi gato? Esta es una pregunta que nos hacemos bastante porque hay veces que vemos lo mismo y no tenemos idea que puede estar comunicando, pero otras no lo vemos tan claro. Nos damos cuenta porque de repente cambia su posición e incluso emite otro tipo de maullido.

Los gatos son cazadores por naturaleza y ante cualquier objeto en movimiento u otro ser vivo estará atento para darle caza.

Su lenguaje corporal cambia desde las orejas a la cola. El gato tendrá las pupilas contraídas y los ojos bien abiertos, las orejas y los bigotes  con una ligera inclinación hacia delante y el cuerpo agazapado con las patas traseras hacia atrás y pegadas a la parte baja del cuerpo. La cola la tendrá también hacia abajo y la parte trasera puede emitir algunos espasmos mientras se prepara para entrar en acción.

Si por el contrario su presa eres tú, el lenguaje corporal cambia. Se paseará entre tus piernas frotándose con mimo, maullará pidiendo atención o comida.

Gato feliz

El lenguaje corporal de un gato feliz es muy parecido al de un gato relajado. Si estamos relajados es porque estamos medianamente felices, ¿no? Pues a los gatitos les pasa igual. Estará en posición vertical, orejas hacia arriba y sus movimientos corresponderán a los sonidos que escuche. Si está acostado, podremos verle con las patas recogidas o totalmente estirado. En ocasiones parecerá que parpadea a cámara lenta. Si te está mirando puedes hacer lo mismo para que vea que tú también eres feliz con su felicidad.

Los bigotes y la cola también darán un aspecto relajado. Puede que la cola la tenga con una curvatura. Es su forma de saludar.

Al estar así de relajaditos y parecer que nos está sonriendo, casi es inevitable no acercarnos a acariciarles. Normalmente nos responderán con ronroneando.

Gato ansioso

Los gatos son animales muy sensibles a los cambio. Por ejemplo, si nos mudamos no entenderá qué está pasando y eso puede provocarle ansiedad. Es importante conocer los signos que indican que nuestro gato está estresado. Dales su tiempo o si prefieres puedes optar por terapias animales, mismas que resultan muy útiles y efectivas para tiempos de cambio súbito o no preparados.

Los signos corporales son fáciles de reconocer. Los ojos los tendrá completamente abiertos, las pupilas dilatas con forma ovalada o circular. Las orejas se moverán hacían delante y giraran independientemente.

Su posición le dará un aspecto inofensivo. Puede echar la cabeza hacia atrás, como si se quisiera esconder en sus hombros. Los bigotes también los tendrá para atrás.

Los movimientos de la cola también nos indican estos signos de ansiedad. Puede tenerla quieta o mover la punta de un lado para otro.

Gato asustado

Si los síntomas de estrés pueden ser más leves, los de un gato asustado es un cumportamiento claro. En estos casos, lo mejor es no perder la calma. Tenemos que transmitirle tranquilidad, no hacer movimientos fuertes e intentar saber por qué está asustado para, si puede ser, quitar ese objeto que tanto lo asusta.

Si observamos que se asusta con facilidad y no reconocemos ningún objeto que pueda asustarle, lo mejor será llevarlo al veterinario.

Su comportamiento corporal nos dirá qué está asustado. Las orejas las tendrá hacia atrás y la mirada orientada hacia arriba. Correteará o se quedará de pie o en cuclillas quieto, en tensión. Las pupilas completamente dilatadas y los bigotes erizados. También pueden erizar todo su pelaje y arquear la espalda para parecer más grandes.

La cola en este caso se moverá de un lado a otro rápidamente o la tendrán hacia abajo.

Gato frustrado

Ojos abiertos, pupilas dilatadas, orejas y bigotes hacia delante.

Los gatos, cuando están frustrados se concentran tanto en su objetivo que tarde o temprano nos daremos cuenta de cuál es el problema.

Lo veremos caminando por la casa de un lado para otro si no consigue lo que quiere. Y si finalmente no lo consigue, se dará por vencido. Puede darte por vencido si es un capricho, pero si es algo más importante puede caer en depresión. Debemos llevarlo al veterinario si vemos que puede presentar síntomas de depresión como falta de apetito o pérdida del interés por jugar.

Gato enfadado

¡Cuidado! Si tu gato está enfadado y muestra signos de ello tienes que tener cuidado con hacer cierto tipo de movimientos porque puede pensar que vas a atacarle. Puedes eliminar las cosas que creas que puede interpretar como amenazas.

Su comportamiento corporal también estará claro. Rígido, en alerta, la cola rígida y recta o enroscada entre sus piernas. Gruñirá y se erizará para parecer más grande. Las orejas las tendrá orientadas hacia atrás y las pupilas contraídas.

Gato aliviado

Después de pasar por alguno de estos estados de ánimo, nuestro gatito se relajará y se sentirá tranquilo y aliviado. Si vemos que después de un enfado o un estado de miedo se empieza a estirar, ¡bien! Ya pasó lo malo.

Dejará de lado este aspecto rígido volviendo a estar tranquilo.

Estos son los principales estados de ánimo por los que nuestro minino pasará y si los sabemos reconocer todos estaremos más tranquilos porque sabremos cómo calmarlo y nosotros calmarnos también.

¡Porque tu mascota es Genial, Grandiosa y Grrr!

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