Noticias Geniales

Vida (y jubilación) de un perro policía

Autor original "El pais"

Panther zigzaguea entre varias motos, las olfatea y, de repente, se sienta como un relámpago. Ahí tiene que haber algo. «Mira», indica Santiago Agejas, subinspector de la Unidad Canina de la Policía Nacional, «es ese trocito blanco pegado donde el tubo de escape». Lo que Panther ha detectado, en un ejercicio de prueba dentro de los hangares que esta sección posee en la Casa de Campo de Madrid, es un diminuto fragmento de un explosivo plástico. Su capacidad olfativa tiene una cualidad casi tridimensional. Antes de llegar a la moto en cuestión, su hocico ya percibía en las partículas del aire el aroma del peligroso compuesto. Casi nunca se equivoca.

Seguir leyendo

Continúa leyendo este artículo en "El pais"